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Alimentos típicos de Borja

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alimentos tipicos de borja

La comarca del Campo de Borja se sitúa al oeste de la provincia de Zaragoza y limita con la Ribera Alta del Ebro, Valdejalón, Aranda, Tarazona y el Moncayo, Cinco Villas y Navarra. Son varios los alimentos típicos de Borja que se deben conocer y probar, una región que destaca principalmente por su tradición vinícola y por su Denominación de Origen.

Algunos de los platos típicos de la zona son, por ejemplo, las macosas del Mancayo, la zarracatralla de Borja, el arroz del Somontano del Moncayo, los pimientos rellenos de Mallén, el licor de mora y pastas blancas de Ambel, la liebre de Ainzón o las saboyanas de Pozuelo de Aragón.

Pero, sin duda, el vino es el producto gastronómico por excelencia de esta comarca aragonesa por su tradición y calidad. Vamos a conocerlo mejor.

Borja y sus vinos

La Denominación de Origen Campo de Borja es la segunda más antigua de la zona y se obtuvo en el año 1980, aunque su tradición data de muchos siglos atrás; la primera mención se fecha en el año 1203 y fue encontrada el archivo del Monasterio de Veruela. Casi 20 bodegas forman parte de la DO Campo de Borja.

La comarca del Campo de Borja cuenta con unos suelos propicios para el desarrollo exitoso de la vid, por ejemplo, en Tabuenca, Ainzón y Fundejalón encontramos cantos poco rodados, permeables y calizos, ricos en nutrientes.

Las variedades de uva que están autorizadas por esta Denominación de Origen son Garnacha tinta, Mazuela, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Garnacha Tintorera, Merlot y Syrah en tintas, y en blancas, Garnacha Blanca, Moscatel de Grano Menudo, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Moscatel de Alejandria, Macabeo y Verdejo. Con todo ello, se elaboran vinos blancos, rosados, crianzas, reservas, tintos jóvenes y grandes reservas.

La garnacha destaca por su prestigio, calidad y personalidad, creando vinos equilibrados y desarrollando lo que se conoce en la zona como el “imperio de la garnacha”, ya que los viñedos más antiguos son de 1145, contabilizando 5.000 hectáreas dedicadas a esta variedad, con más de 2.000 con edades de entre 30 y 50 años. Son producciones bajas aunque muy bien consideradas en el mundo de la enología debido al aroma y estructura que confieren a los vinos.

Con todo ello, podemos adentrarnos en una zona con muchos secretos gastronónimos por descubrir, platos típicos que deberemos degustar y vinos llenos de personalidad que podremos probar y disfrutar siempre en buena compañía.

Imagen: Ayuntamiento de Borja

Autor: Óscar

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